Maria Luisa Modesto. (Algeciras)

Por dónde empezar cuando hay tantas cosas que decir y tanto dolor en el corazón. ¡Allá voy! Mi vida se paró, se paró a los 71 años. ¡Jamás pude imaginar una herida tan grande! ¿Por qué mi hijo, Dios mío? ¿Por qué de un momento para otro? ¿Dónde está? Se derrumba tu vida en un segundo.

Ha pasado un año y medio de preguntas y preguntas en mi cabeza, pero sin respuestas, hasta que, finalmente, se escucharon mis plegarias. Dios manda ángeles a la tierra para ayudar a personas desesperadas como yo. Ese ángel mío es Daniel Cantó Marco.

Quiero hacer público el agradecimiento que siento hacia este ser tan maravilloso. Me has hecho un regalo que no tiene precio, querido Daniel, ponerme en contacto con mi HIJO. ¡Es increíble!, hay que vivirlo, no lo puedo explicar con palabras. He vuelto a casa sin muletas. Vuelvo a caminar, despacito, pero vuelvo a ponerme en marcha.

Gracias por haberme demostrado que la muerte no existe, que sólo perdemos este cuerpo físico, pero nuestra alma es eterna. Me has dicho tantas cosas llenas de sabiduría, y me has hecho un regalo tan divino, que he querido compartir con todos vosotros mi agradecimiento.

Gracias, gracias, gracias.

Rosario Blanquer. (Alicante)

He tenido el honor de participar en el taller de Albacete y me siento inmensamente agradecida y afortunada por todo lo que allí hemos sentido, vivido y experimentado. Tengo la certeza de que TODOS hemos vibrado en la frecuencia de la LUZ y el AMOR desde el inicio del taller hasta el final y en mi conciencia ha quedado todo grabado y guardado como el más valioso de los tesoros. GRACIAS Daniel por haberme regalado esta maravillosa oportunidad.

Agradecer también a Verónica, a Pepi y a todos mis compañeros de taller por cada segundo compartido.

GRACIAS, GRACIAS.

Ana Marcos. (Madrid)

Participar en la formación de terapia regresiva fue, sin duda, una de las experiencias más impactantes de mi vida. Llegué con cierta curiosidad, sin saber muy bien qué esperar, pero desde el primer momento sentí un ambiente de contención, respeto y entrega absoluta por parte de Daniel.

Durante la sesión, pude conectar con memorias que ni siquiera sabía que estaban influyendo en mi vida. Fue como abrir una puerta a mi subconsciente y permitirle hablar. Lo más impresionante fue sentir cómo ciertas emociones que llevaba años cargando se liberaban.

Recomiendo esta formación a cualquier persona que quiera conocerse a un nivel más profundo, ayudar a los demás y esté dispuesta a mirar hacia adentro con valentía.

¡Gracias de corazón!

Sonia Ramos. (Valencia)

No exagero cuando digo que este taller fue un antes y un después en mi vida. Me costó años decidirme a enfrentar ciertas heridas, y la terapia regresiva me brindó el espacio perfecto para hacerlo con seguridad.


Pude entrar en regresión y esto me conectó con partes de mí que había olvidado… o que había preferido no ver. Fue como si cada sesión me devolviera un pedacito de mí que había perdido.


Mi gratitud hacia Daniel es enorme. No solo por su forma de guiarme, sino por su calidez humana. Recomiendo este taller a quien sienta que necesita cerrar ciclos, entender su historia o simplemente volver a sentirse en paz consigo mismo.